Brad Skelton hizo despegar su negocio de carga internacional en Australia con una pequeña ayuda de una subasta de Ritchie Bros. en Hong Kong.
Durante un importante reajuste de la empresa, Brad depositó su confianza en la misma compañía que antes había confiado en él.
Nosotros nunca hacemos algo a medias; cuando hacemos algo, lo hacemos bien, y sé que esa también es la actitud de Ritchie Bros.
En 1995, a la edad de 28, Brad Skelton hizo una apuesta muy grande: renunció a su trabajo fi jo y con solo AU$2,000 (US$1,300) inició su propia empresa de carga en Brisbane, Australia. En ese momento, Skelton Tomkinson era solo Brad y su secretaria. “Solía usar una tarjeta de crédito para pagar otra para así pagar la planilla,” recuerda. “O transportaba una excavadora y usaba la ganancia para comprar muebles de oficina. Fue un comienzo extremadamente humilde.”
El punto de cambio ocurrió a comienzos de 1996, cuando Skelton Tomkinson fue invitada a una subasta sin reserva de Ritchie Bros. en Hong Kong, donde se iban a vender unos US$9 millones (AU$14 millones). Como antiguo agente de aduanas, Brad era una cara familiar en las subastas de Ritchie Bros. alrededor del mundo. “Ellos habían visto cómo me había conducido en otras ventas,” dice Brad. “Dave Ritchie en particular tenía una fe enorme en mí. Él recomendó mis servicios a compradores en Hong Kong porque sabía que yo podía hacer el trabajo y que iba a encargarme adecuadamente de sus clientes.”
Skelton Tomkinson se hizo cargo virtualmente de casi todo el embarque de la subasta de Hong Kong, transportando docenas de camiones de carga de roca y otro equipo pesado en barcazas y luego barcos con destino a puertos de todo el mundo. “Esa subasta me puso de pie fi nancieramente,” dice Brad. “Siempre he sentido una gratitud enorme por Ritchie Bros. por confiar en mí cuando recién estaba comenzando.”
Skelton Tomkinson se hizo cargo virtualmente de casi todo el embarque de la subasta de Hong Kong, transportando docenas de camiones de carga de roca y otro equipo pesado en barcazas y luego barcos con destino a puertos de todo el mundo. “Esa subasta me puso de pie fi nancieramente,” dice Brad. “Siempre he sentido una gratitud enorme por Ritchie Bros. por confiar en mí cuando recién estaba comenzando.”
Frente a un mercado alto, Brad sabía que podía vender fácilmente su fl ota pieza por pieza. En vez de ello, recurrió a Ritchie Bros. “La dinámica del mercado era realmente favorable en ese momento,” dice. “Pero yo sabía que podía vender todo en un par de días y verdaderamente atraer un público internacional si vendía a través de Ritchie Bros. El trato tenía sentido en sí mismo, pero la decisión se
volvió más fácil gracias al apoyo que recibí de Ritchie Bros. en Hong Kong y la relación comercial que teníamos.”
Esa relación, dice Brad, se basa en confi anza y profesionalismo. “Existe una buena alineación de valores fundamentales entre Ritchie Bros. y mi compañía,” dice. “Nosotros nunca hacemos algo a medias; cuando hacemos algo, lo hacemos bien, y sé que esa también es la actitud de Ritchie Bros. Trabajar juntos fue fácil porque cada uno hizo exactamente lo que dijo que haría.”
En junio del 2008, Ritchie Bros. vendió más de 150 grúas, camiones y tráileres de último modelo de la fl ota de Skelton durante una subasta de AU$55 millones (US$52 millones) en Brisbane, que atrajo a casi 1,800 postores de 17 países. Muchos artículos alcanzaron más de AU$1 millón (US$1 millón).
“Estoy seguro de que Ritchie Bros. nos ayudó a lograr una prima extra gracias al alcance de su promoción y reputación,” dice Brad. “Mucha gente pensó que estaba tomando un riesgo enorme vendiendo en una subasta sin reserva, pero yo me sentía bastante cómodo con la decisión que había tomado. El mercado estaba fuerte, el interés estaba allí; todo apuntaba hacia un resultado exitoso. La subasta fue muy entretenida.”
Desde ese entonces, Skelton Tomkinson ha expandido sus operaciones en terminales y ha abierto una ofi cina en Japón; Brad espera tener presencia en Dubai a comienzos del 2009 y luego una mayor expansión global.
“Muchos de los nombres más importantes y respetados de la industria confían en nosotros para trasladar su equipo alrededor del mundo, incluyendo Ritchie Bros.,” dice Brad. “Ellos saben que pueden confi ar en nosotros y obtener un servicio bueno y honesto a un precio justo. Pasar de ser nadie a ser la empresa de carga internacional de equipo pesado más grande del mundo requirió mucha persistencia y bastante fe. Ha sido una carrera intensa.”